domingo, 8 de enero de 2012

Clientes que...

Al igual que aparecen grupos por las distintas redes sociales del tipo “mujeres que van por en medio de la calle y te impiden que las adelanten” o “personas que sacan el móvil para ver la hora, lo miran, lo guardan y no se acuerdan de qué hora era”, en los bares sucenden casos que también tienen su punto curioso. Los ejemplos que más gracia me hacen suelen coincidir con la hora de cierre. Personas que llegan a la cancela cerrada de la terraza y te preguntan “¿Está abierto?”, te entran unas ganas de decir, “sí, abierto pero solo para almonteños con ganas de saltar la reja”… Pero no puedes, al menos yo, pregunto que para qué –lo normal es para sacar tabaco- y les abro sin el más mínimo problema. También suele darse el caso de personas que se acercan a la misma cancela cerrada, y que mientras vienen ven como estás recogiendo las mesas y las sillas y aun así te preguntan “¿estás abriendo?” ¡¡¡¿?!!!! ¿qué hago? ¿qué digo? ¿Río o lloro? Mejor me lo tomo con humor. ¿Cómo me puede preguntar eso a las cuatro y media de la tarde si no hace ni una hora que se ha ido de aquí y esta mañana también ha estado tomando café… Pero para mí, la mejor de todas, y también la que en su momento menos gracias me hace, es la que suele pasar con el último cliente que está cerveza o copa en mano viéndote recoger, viéndote apagar las luces y todo lo que acarrea la hora de cierre y te hace las dos preguntas del millón, ¿se puede tomar la última? O, cuando tu digas no vamos… 

jueves, 5 de enero de 2012

La barra fija.

Hola a tod@s. Aquí os presento a otro elemento más en el inmenso mundo de los blogs.
Desde "La barra fija" pretendo dar un punto de vista particular del mundo, la actualidad, la sociedad... desde el punto de vista tan particular que da "el otro lado de la barra". Sí, el otro lado de la barra es el lado opuesto del que está la mayoría de la gente. ¿Pero de qué lado hablo? ¿De qué barra? De la barra fija, acepción popular con la que muchos amantes al levantamiento de vasos conocen a la barra del bar. Exacto, desde este blog quiero daros el punto de vista de ese individuo que habita allá donde se ubica el grifo de la cerveza, el botellero, la vitrina, la cámara... El punto de vista siempre particular que puede tener "el camarero".
El camarero, curioso personaje. Hay tantos tipos de camareros como tipos de bares te puedes encontrar a lo largo de toda nuestra geografía nacional. Cada uno con sus características particulares, cada uno con sus "cositas". Pero hoy no pretendo hacer un estudio antropológico sobre los camareros de la barra.
Hoy solo quiero presentarme, soy un camarero más al que cualquier día le puedes pedir un café, una cerveza o una tapa. Un personaje que te intentará atender como mejor sabe y puede. Un personaje que estará ahí para servirte porque es lo que mejor sabe hacer. Un personaje que intentará hacer de la prudencia su marca de la casa. Un personaje que a lo largo de su jornada laboral conocerá a muchas personas, cada una de un padre y de una madre; que oirá muchas conversaciones y que por educación y respeto no opinará, porque nadie le dió ni voz ni voto.
Desde la barra fija solo quiero haceros partícipes de mis reflexiones sobre lo que veo, oigo y cayo.
Bienvenidos a mi barra fija, siéntanse casi como en casa.